Mujercitas

Hoy os traigo uno de esos clásicos inolvidables que si no lo habéis leído todavía, tenéis que apuntarlo en vuestra lista de lecturas como indispensable. Me refiero a la gran obra de Louisa May Alcott: Mujercitas.

Louisa May Alcott fue una escritora norteamericana muy comprometida con lo social y lo político; de hecho, apoyó el movimiento abolicionista y el sufragio femenino. Se crió junto a sus tres hermanas, experiencia que contribuyó a la creación de su novela más excepcional.

imagesPublicó Mujercitas en 1868, y enseguida alcanzó un éxito rotundo. No se trataba solamente de una novela amena, sino que, además, la historia y sus personajes suponían una revolución tanto por el uso e interpretación de las normas para señoritas, vigente en esa época, como por el personaje de Jo, que rompía el molde tradicional del icono femenino presente hasta el momento en los libros publicados por otros autores.

La novela está ambientada en el periodo de la Guerra de Secesión (1861 – 1865), en el que Norte y Sur peleaban a causa de la esclavitud. En este ambiente de tensión, la historia nos narra la vida de la familia March, más concretamente de las cuatro hermanas (Meg, Jo, Beth y Amy), en sus detalles cotidianos y, sobre todo, en su evolución. Un día, llega un nuevo vecino, Laurie, con el que pronto traban amistad, especialmente Jo, y que las acompañará en sus juegos y diversiones, desde hacer teatro hasta participar en un baile. Pero, como he dicho, el libro no refleja únicamente un contexto histórico, lo principal, y de ahí el mismo título de la novela, es el carácter evolutivo de los personajes, que van creciendo, madurando, aceptando situaciones difíciles, momentos de sufrimiento y compartiendo también alegrías, hasta llegar a transformarse en verdaderas «mujercitas».

«El dinero es cosa útil y preciosa, y también noble cuando se emplea bien; pero no quiero que lo consideren como el primero o el único premio que ganar. Preferiría verlas esposas de hombres pobres si fueran felices, amadas y contentas, que reinas en sus tronos sin propia estimación ni paz».

Meg es la mayor, la hermana más sensata y responsable, que asume enseguida la tarea de ayudar a su madre con las labores domésticas y con la economía, con lo que su transición de adolescente a mujer es más breve.

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Jo es mi personaje favorito y con el que, por supuesto, me identifiqué en cuanto leí la novela siendo adolescente, mientras soñaba que también a mí podía pasarme como a Jo, que algún día alguien descubriría la maravilla de mis escritos y los publicaría. Bueno, Jo es una rebelde, huye de las normas y quiere hacer las cosas a su modo, está dispuesta a desafiar a todo el mundo, y no quiere crecer. Aunque le gustaría que la vida en su familia siguiese siempre igual, las circunstancias la irán obligando a replantearse sus metas y su modo de vivir.

Beth tiene 13 años y es una chica dulce y tímida, quizás la más sensata de las hermanas. Su debilidad física la retiene constantemente dentro de la casa, por lo que tiene tiempo para leer y reflexionar.

«En el mundo hay muchísimas Beth, tímidas y tranquilas, sentadas en rincones hasta que alguien las necesita y que viven para los demás tan alegremente, que nadie se da cuenta de los sacrificios que hacen hasta que el grillo del hogar cesa de chirriar y desaparece el dulce rayo de sol, dejando atrás silencio y sombra».

Amy es la más bonita de las hermanas, pero también la más mimada. Cuando inicia la novela tiene 12 años, y su camino de crecimiento la llevará algún tiempo lejos de su familia.

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Laurie es un adolescente de 15 años, vivaz, encantador y rico. También él tendrá que llevar a cabo su proceso de maduración, en el que no faltará el dolor de un amor rechazado.

El libro nos deja escenas preciosas como la de la familia reunida para leer las cartas que el Dr. March envía desde el frente; escenas divertidas, como el baile al que asiste Jo con el vestido quemado; y escenas tristes, como cuando Beth enferma. El estilo es fluido y ameno, a pesar de que no todas las traducciones son buenas.

Louisa May Alcott publicó más tarde la continuación de esta preciosa historia bajo el título Aquellas mujercitas, y dedicó una tercera parte a los hijos de Jo en Hombrecitos. Tres fabulosas novelas que no os podéis perder; sin duda disfrutaréis del humor chispeante y disparatado de Jo o de la inocente sabiduría de Beth.

¡Buena lectura!

8 comentarios sobre “Mujercitas

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